Qué tal?
Aprovechando una tarde de domingo para no ordenar mi habitación, me dirijo a vosotros para compartir alguna opinión-inquietud que me ha surgido cuando me han venido a la mente las cuatro palabras con las que titulo este post.
Cuando la evidencia se acentúa, cuando todo parece resultar simple, es extremadamente fácil, ir a lo fácil, valga la redundancia. No nos paramos a leer la letra pequeña, aceptamos las consecuencias de seguir el camino más cómodo. Nadie se lamenta de esta opción, probablemente no haya daños colaterales en un principio. Pero en determinados casos, se nos queda una sensación de satisfacción incompleta y a veces, es bueno pararse y plantearse las decisiones a tomar, nunca es tarde para este ejercicio. A menudo me encuentro con situaciones que podría llevar a cabo con aparente facilidad, pero pese a la facilidad (hacia la que tiendo) he sentido que debía girar hacia lo no fácil. Realmente es díficil no ir a lo fácil.
Puede que este tipo de situaciones oxigenen mis valores y mis actitudes, quizá no , pero te llevan a un estado en el que sientes que lo estás haciendo bien. En el póker se puede perder con las condiciones iniciales más favorables (dos ases en mano), no tienen porque ganar las mejores cartas iniciales, gana la mejor mano final. Saber no ir cuando todo parece indicar lo contrario, te hace dos veces ganador y saber decir "esta guerra no es la mía" te hace ir menos debilitado a la batalla final.
Quizá el mayor de los sinsentidos albergue más sentido común de lo que parece. Contradicciones que a la larga nos acercan a la verdadera razón de nuestras vidas. Huyendo de cualquier idea lógica y anteponiendo lo difícil a lo cómodo, se sale finalmente fortalecido. La valentía se vende cara pero sirve de lanzadera a un futuro mejor. O eso es lo que me gusta pensar.
Parece que al eludir estas decisiones complejas, rechazamos atajos desviándonos por el itinerario largo y...¿lo que tenga que pasar pasará? no. Nosotros lo estamos decidiendo. Como un cuento triste en el que nadie come perdices, pero al fin y al cabo no deja de ser un cuento, el mío, el que tanto yo como mis circunstancias hemos elegido.
No consigo comprenderme y me interrogo, hasta comprender que no siempre hay respuestas y que siempre no es tan fácil.
A veces expresarse no es tan fácil...
ResponderEliminarPLZ
A veces debemos permitirnos un tiempo en el que cualquier camino que tomemos sea fácil, sin embargo ésto sólo será un impulso para volver a tomar el camino difícil casi como norma. No debemos escondernos de la vida y conformarnos con lo que nos viene o no de frente.
ResponderEliminarEl miedo es normal en este proceso, pero cuando se consigue lo buscado el sentimiento de satisfacción puede ser inmenso.
Para llegar a la cumbre es necesaria una subida
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