jueves, 22 de abril de 2010

Calamares a la rumana

Qué tal?


En noviembre no auguré una vida muy larga a éste blog y bueno, como a casi todo, le ha llegado la fecha de caducidad. Me es imposible no publicar el chiste que me estoy inventando, y que da nombre a éste blog (sé que muchos lo odiareis a estas alturas).


Un pelirrojo, muy pelirrojo, de frondosa barba pelirroja, entra a un bar, vistiendo una chaqueta marrón, de dos tallas más, se acerca al camarero :

-Camarero, por favor, ¡una de calamares a la rumana!
-Oiga, ¿no será de calamares a la romana? -respondió confuso el camarero-
-No, no, no...a la rumana, a la rumana!

FIN
(no está terminado pero tiene buena pinta verdad?)

En realidad el chiste es así, está terminado y no es mío (pero hay que contarlo así y poniendo cara de circunstancia), me lo contaron hace unos años y se ha convertido en mi chiste preferido, humor absurdo, que tanto me gusta.

Para mí "Calamares a la rumana" ha sido un ejercicio de redacción e intercambio de impresiones y sensaciones. Con casi 200 visitas (y eso que no hay fotos ni se puede cotillear a nadie), yo soy el primer sorprendido, sobre todo en cuanto al contenido de vuestros comentarios, de las palabras que permanecerán en este blog a la deriva, me habeis abierto nuevas perspectivas. Os animo a escribir y estaré encantado de leeros (aunque no lo publiqueis). La gente que desconoce que no siempre uno, es un payaso/personaje, piensa que uno es más profundo y tal...os animo, os animo a escribir, incluso sirve para ligar, así que no descarto volver algún día. Es broma, y ésto es un "Hasta nunca".

Gracias a todos los anónimos y a los menos anónimos por haber compartido opiniones, a los lectores por su tiempo. Gracias a Pablo Orozco (o Pabli el Mago) por compartir "7:34 a.m", y gracias en especial a la persona que ha estado más pendiente de "Calamares", gracias Gon.


Se acabó.







domingo, 18 de abril de 2010

No es tan fácil

Qué tal?


Aprovechando una tarde de domingo para no ordenar mi habitación, me dirijo a vosotros para compartir alguna opinión-inquietud que me ha surgido cuando me han venido a la mente las cuatro palabras con las que titulo este post.

Cuando la evidencia se acentúa, cuando todo parece resultar simple, es extremadamente fácil, ir a lo fácil, valga la redundancia. No nos paramos a leer la letra pequeña, aceptamos las consecuencias de seguir el camino más cómodo. Nadie se lamenta de esta opción, probablemente no haya daños colaterales en un principio. Pero en determinados casos, se nos queda una sensación de satisfacción incompleta y a veces, es bueno pararse y plantearse las decisiones a tomar, nunca es tarde para este ejercicio. A menudo me encuentro con situaciones que podría llevar a cabo con aparente facilidad, pero pese a la facilidad (hacia la que tiendo) he sentido que debía girar hacia lo no fácil. Realmente es díficil no ir a lo fácil.

Puede que este tipo de situaciones oxigenen mis valores y mis actitudes, quizá no , pero te llevan a un estado en el que sientes que lo estás haciendo bien. En el póker se puede perder con las condiciones iniciales más favorables (dos ases en mano), no tienen porque ganar las mejores cartas iniciales, gana la mejor mano final. Saber no ir cuando todo parece indicar lo contrario, te hace dos veces ganador y saber decir "esta guerra no es la mía" te hace ir menos debilitado a la batalla final.

Quizá el mayor de los sinsentidos albergue más sentido común de lo que parece. Contradicciones que a la larga nos acercan a la verdadera razón de nuestras vidas. Huyendo de cualquier idea lógica y anteponiendo lo difícil a lo cómodo, se sale finalmente fortalecido. La valentía se vende cara pero sirve de lanzadera a un futuro mejor. O eso es lo que me gusta pensar.

Parece que al eludir estas decisiones complejas, rechazamos atajos desviándonos por el itinerario largo y...¿lo que tenga que pasar pasará? no. Nosotros lo estamos decidiendo. Como un cuento triste en el que nadie come perdices, pero al fin y al cabo no deja de ser un cuento, el mío, el que tanto yo como mis circunstancias hemos elegido.

No consigo comprenderme y me interrogo, hasta comprender que no siempre hay respuestas y que siempre no es tan fácil.