En noviembre no auguré una vida muy larga a éste blog y bueno, como a casi todo, le ha llegado la fecha de caducidad. Me es imposible no publicar el chiste que me estoy inventando, y que da nombre a éste blog (sé que muchos lo odiareis a estas alturas).
Un pelirrojo, muy pelirrojo, de frondosa barba pelirroja, entra a un bar, vistiendo una chaqueta marrón, de dos tallas más, se acerca al camarero :
-Camarero, por favor, ¡una de calamares a la rumana!
-Oiga, ¿no será de calamares a la romana? -respondió confuso el camarero-
-No, no, no...a la rumana, a la rumana!
FIN
(no está terminado pero tiene buena pinta verdad?)
En realidad el chiste es así, está terminado y no es mío (pero hay que contarlo así y poniendo cara de circunstancia), me lo contaron hace unos años y se ha convertido en mi chiste preferido, humor absurdo, que tanto me gusta.
Para mí "Calamares a la rumana" ha sido un ejercicio de redacción e intercambio de impresiones y sensaciones. Con casi 200 visitas (y eso que no hay fotos ni se puede cotillear a nadie), yo soy el primer sorprendido, sobre todo en cuanto al contenido de vuestros comentarios, de las palabras que permanecerán en este blog a la deriva, me habeis abierto nuevas perspectivas. Os animo a escribir y estaré encantado de leeros (aunque no lo publiqueis). La gente que desconoce que no siempre uno, es un payaso/personaje, piensa que uno es más profundo y tal...os animo, os animo a escribir, incluso sirve para ligar, así que no descarto volver algún día. Es broma, y ésto es un "Hasta nunca".
Gracias a todos los anónimos y a los menos anónimos por haber compartido opiniones, a los lectores por su tiempo. Gracias a Pablo Orozco (o Pabli el Mago) por compartir "7:34 a.m", y gracias en especial a la persona que ha estado más pendiente de "Calamares", gracias Gon.
Se acabó.