Hola, qué tal?
He decidido "hacer público" el blog, así que bienvenidos curiosos lectores.
Un día cualquiera cuesta levantarse de la cama, cuesta de igual manera arrastrarse hasta la ducha, una vez allí, somos conscientes de que es posible dormir en posición vertical. La motivación que tenemos ante un día cualquiera, es directamente proporcional a la proximidad de un día señalado (nunca fui de hacer circulitos en los calendarios).
Me agobia la rutina pero a la vez la considero necesaria, sin ella, los días especiales perderían un 99% de especialidad...
Un día cualquiera te introduces en el vetusto ascensor de París 154, con la vecina del cuarto y su carro de la compra, con su nieta y su innecesario carricoche...la situación no es logísticamente idónea para el descenso, pero hay algo más: "Dile buenos días a este señor" -tengo 24-.
Un día cualquiera, alguien que no te esperas se acuerda de tí, quien menos te imaginas...
Bajas únicamente por ese producto tan necesario para tí, pero terminas coleccionando latas en tu despensa. Se te ha olvidado la coca-cola...
Un día cualquiera te enamoras en el transporte público y sientes fervorosamente que el sentimiento es correspondido. Ella baja y estás mas seguro que nunca, la próxima vez haré lo mismo: nada...
Un día cualquiera te das cuenta de que algo que falla en tu vida...
Un día cualquiera tu móvil recibe un total de cero llamadas y ningún mensaje...
Un día cualquiera te vuelves a acordar de aquélla persona, te preguntas ¿cómo le irá? pero no te contestas. Ojalá que bien...
Hace 11 años